El drama de ser mujer en Somalia

Solo un tercio de los partos en Somalia son atendidos por personal sanitario.

Cuando los padres de Fatuma Aden Hassan le anunciaron con 12 años que estaba lista para el matrimonio poco podía hacer. Esta joven somalí se casó cuando todavía tenía cara de niña. A los pocos meses, se quedó embarazada, pero su bebé murió en el parto. Los huesos de la joven Fatuma no pudieron resistir un alumbramiento que se complicó y que nadie en su aldea de Baidoa, en el interior del país, supo atender. El embarazo mal atendido no solo le dejó con su hijo fallecido. Al drama de perder a su primogénito, Fatuma tuvo que sumar la desgracia de padecer fístula obstétrica, una secuela de los matrimonios precoces y la ausencia de personal sanitario profesionalizado que condena a las mujeres somalíes a perversos efectos físicos y psicológicos.

Fatuma se niega a ser fotografiada, aunque cuenta su historia abiertamente y en el fondo confiese que se considera afortunada. Pese a haber perdido su bebé y a ser abandonada por un marido que le triplicaba la edad, esta joven de ahora 16 años es una de las mujeres somalíes que ha conseguido reponerse de su problema de fístula vesico-vaginal. Ahora se recupera en el hospital Puerta de la Esperanza de Mogadiscio, donde cirujanos de la misión de la Unión Africana en Somalia (Amisom) le han reconstruido la piel que se quebró entre la vejiga y la vagina a consecuencia de un parto que su cuerpo de niña no estaba preparado a albergar.

La fístula vesico-vaginal aparece a consecuencia de la presión que ejerce el feto en los huesos de la mujer que todavía no tiene desarrollada las caderas, algo muy común en Somalia, donde el matrimonio precoz está a la orden del día. Además, la rotura del tejido que une la vejiga con la vagina también se produce como consecuencia de partos prolongados y con complicaciones resueltos de manera precaria en países como Somalia, empobrecidos tras décadas de conflicto.

Según datos que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 63% de los partos en Somalia tienen lugar en zonas rurales, dejando solo un tercio de los nacimientos en manos de profesionales sanitarios con formación. Debido a la falta de personal médico en el país y la ausencia total de instituciones que regulen la vida en Somalia, no existen datos sobre el número de mujeres que padecen fístula en silencio, si bien los médicos del hospital de Amisom aseguran que es un problema al que se enfrentan a diario.

Pese al grave trauma al que somete a la mujer, la fístula femenina tiene remedio. La cirugía reconstructiva cuesta en torno a los 200 euros, una fortuna en un país que lleva dos décadas en guerra y que el personal médico del hospital Puerta de la Esperanza en Mogadiscio realiza de forma gratuita, operando a decenas de mujeres al año, según informaron a EL MUNDO.es en una reciente visita al centro médico.

Convertido en un drama silencio para las mujeres somalíes, la fístula obstétrica, una de las más evidentes secuelas de las carencias sanitarias que sufre Somalia y otros países en desarrollo, dejó de ser un problema en el mundo occidental en el siglo XIX, con el desarrollo de la cesárea.

Graves secuelas

Las secuelas para las víctimas son tremendas, tanto físicas como psicológicas y sociales. Las mujeres que sufren la fractura del tejido en sus genitales padecen incontinencia urinaria y fecal permanente, así como el repudio de la sociedad, incluso de sus maridos y familiares, al ser consideradas “malolientes y sucias”.

Además, las somalíes que padecen el problema son excluidas de las tareas domésticas e incluso del rezo ante el impedimento de mantener su higiene personal, un requisito del Islam antes de la oración. “Tenemos que volver a enseñarles a ir al baño y tienen que aprender a retener la orina y también a aceptarse pese al repudio general”, explican fuentes del hospital en Mogadiscio, capital de Somalia y frente de batalla entre las fuerzas leales al Gobierno Federal de Transición y los islamistas radicales de Al Shabab.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/05/internacional/1291546552.html

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