Vanessa, madre y enfermera

Revista Proceso

Caso ABC: Vanessa, madre y enfermera

SILVIA NúñEZ ESQUER HERMOSILLO, Son., 15 de julio (apro-cimac).-

La disyuntiva más grande en la vida de Vanessa De La Torre se presentó el pasado 5 de junio pasado, cuando una gran masa de humo espeso y negro golpeó su vista al abrir la puerta que va del filtro de la guardería ABC, hacia la sala de usos múltiples y comedor. Pensó mil cosas en ese momento, pero una fue la que privilegió en su decisión: “Tengo otro niño, no puedo exponer mi vida”. Decidió retroceder y pedir ayuda, pues sabía que su hijo Luis Gabriel estaba adentro, tal vez sin vida. Vanessa no fue de las madres a quienes la tragedia les llegó por teléfono. Ese día salió más temprano de su trabajo y, además, le dieron raite. Llegó a las tres de la tarde a la guardería, tres cuartos de hora antes de lo acostumbrado, justo en el punto máximo del incendio. Desde su trabajo se veía la nube de humo negro y denso, como cuando se queman llantas o plásticos, y se preguntó “¿Qué se estará quemando?”. En la esquina, bajó del carro y caminó hacia la guardería, mientras trataba de sacar conclusiones sobre la nube de humo negra que avistaba a la distancia: “Debe ser la llantera, se va a pasar a la guardería”, y aceleró el paso en una desesperada carrera para descartar su suposición.

Conforme se acercaba a su destino, se alejaba también la tranquilidad. Su vida ya no fue la misma, pues encontró el futuro de México en llamas, pero también la puerta libre para entrar y con ello la posibilidad de salvar a su hijo. “Puede ser que me meta, pero ¿qué saco si de todas maneras no voy a ver al niño de tan espeso que está el humo?”, razonó. Escuchaba a su lado sólo las voces desesperadas de adultos, intentando, en vano, salvar a los pequeños atrapados y por eso concluye que las niñas y niños “ya estaban todos desmayados”. Lo más duro de asumir era imaginar el dolor que estaría sintiendo su bebé de un año cuatro meses. Entre llantos recibió la noticia de que había niños a salvo en una casa vecina, pero nadie tenía una lista. Entre lágrimas, Vanessa pasó un rato viendo pasar niñas y niños en brazos, pero no parecían los mismos que a diario se veían entrar y salir de la guardería ABC, sino seres lastimados por la lumbre, algunos completamente transformados, “tiznados de la punta a los pies”, irreconocibles, recuerda. Empezó a temblar por una crisis nerviosa, pues se imaginó lo peor, que en cualquier momento vería a su niño salir quemado y sufriendo. Gracias a que Luis Gabriel “era muy mordelón”, una de las maestras lo tenía bien identificado, dice Vanessa.

Fue así que encontró a su hijo parado en una de las casas donde resguardaron a los sobrevivientes, con la mirada ida, sin responder a ninguna pregunta, borrando por mucho tiempo la sonrisa que lo caracterizaba. Traía un solo huarachito, lo que delataba cómo fue que salió, tal vez corriendo o, si tuvo suerte, en los brazos de alguien. Aunque su pierna estaba con quemaduras de tercer grado, lo que más le importaba a Vanessa era que estuviera “completo”. Sin derecho a la salud De esta forma, la mujer, una de las tantas trabajadoras mexicanas que diario inicia su día al amanecer, para finalizar la jornada con la última tarea doméstica de la casa, al anochecer, hoy tiene una tarea más, producto del incendio del 5 de junio: ser enfermera de su hijo y abogada del derecho a la salud de él y de ella misma.

De ser un bebé sano, Luis Gabriel es ahora uno de los sobrevivientes del percance que presenta el cuadro de pulmones inflamados, flemas y trastornos de conducta y sueño. Aunque las cicatrices por las quemaduras en ambas piernas son visibles a un mes del incendio, el hecho de que no haya sido hospitalizado, hoy significa para Vanessa no tener acceso a un apoyo por parte del IMSS. En una modesta casa de la colonia Nuevo Hermosillo, con escasos muebles, al sureste de la ciudad, Vanessa ha recibido la visita de representantes del Seguro Social, quienes sólo van, le preguntan datos y la disuaden de cualquier exigencia hacia las instituciones responsables, entre otras cosas. Vanessa de la Torre es un claro ejemplo de quiénes son las 500 mil mujeres usuarias de guarderías en México. Su primera tarea en el día era llevar a su niño a la guardería ABC, para irse a trabajar inmediatamente en la Carnicería Genpro, pues entraba a las 7 de la mañana.

La empresa para la que labora, ubicada frente a la penitenciaría, asumió una actitud solidaria, por lo cual Luis Gabriel fue atendido profesionalmente en forma particular y su madre goza de incapacidad laboral para cuidarlo. Nada qué ver con el Seguro Social, que ha evadido la responsabilidad de la atención y tratamiento para el niño. “Se veía buena guardería”, afirma Vanessa, quien ya había sido usuaria por su hijo mayor, hoy de cinco años. Ella se fijaba en que las instalaciones estaban limpias, la comida era buena y el trato era inmejorable, “pero que no me haya fijado en la seguridad, es otro rollo”, lamenta pensativa. Esta joven mujer de brazos fuertes, que utiliza tanto en la carnicería como para cargar a sus hijos, cuenta que en alguna ocasión reparó en un portón grande y supuso que se abría, pero nunca lo comprobó. Tiempo después sabríamos que el portón de la guardería estaba atorado y una viga atravesada no dejó que se abriera para auxiliar a las niñas y niños. Lamenta no haber entrado algún día a revisar si había extinguidores, o puertas de emergencia, pues nunca se imaginó que pasaría algo así.

De sorpresa en sorpresa Vanessa va de sorpresa en sorpresa. Por un lado la población hermosillense no ha dejado de apoyarla con pañales y leche para el niño, a raíz de una entrevista publicada en un diario local. Otra sorpresa fue la visita de personas que dijeron ir de parte de la Secretaría de Hacienda del gobierno del estado y le llevaron un aparato de refrigeración, lo instalaron y asumieron todos los gastos. Este es un insumo que Vanessa tenía pendiente, recomendado para enfriar el ambiente donde su hijo, hoy con los pulmones afectados, pueda sobrellevar la evolución de su problema respiratorio. Ella piensa que Hacienda se siente responsable, ya que fue en su bodega donde empezó el incendio que afectó la guardería ABC. En su “donación” tuvieron que instalar vidrios de las ventanas, de los que carecía. Vanessa, madre soltera de dos niños, quisiera creer a Marina Borbón, trabajadora social del IMSS que la visitó para decirle que a los niños menores de cuatro años “se les va a pasar el susto”, se les va a olvidar, que sólo los mayores de cuatro se acuerdan, ellos “sí se van a traumar”. Le recomendó que no platique sobre el incendio delante de él y así se le va a olvidar.

Cuando Vanesa le pregunta por qué está tan “chillón”, ella le recomienda que sea fuerte, ya que el niño tiene que ver a una mamá “que no sea temerosa, que no se asusta”. Dice que si el bebé la ve asustada, él se va a asustar. Que si ella tiene ganas de llorar, lo debe hacer fuera de su vista, le tiene que demostrar que es fuerte, debe jugar con él. Así el niño va a crecer seguro, le dice. Pero que si ella le demuestra temor, el niño va a crecer con miedo. Según ella, las mamás que hoy viven con niños sobrevivientes del incendio, deben aguantarse las ganas de llorar y de dar rienda suelta a sus sentimientos, para que no afecten a sus hijas e hijos. Además, le dice la trabajadora que Dios les ha puesto una prueba y que nadie es igual después del 5 de junio. Asume que ella misma no es igual, pues ha estado en contacto con madres y padres afectados por la tragedia. Como si Vanessa y las demás madres no hubieran sufrido la terrible vivencia, ella casi le recomienda que agradezca la experiencia del incendio, porque ahora es “una mejor persona” que debe de aprender a entender mejor a los demás, y que dé gracias a Dios de que tiene a su bebé con vida.

Le ofreció hacerle una cita con un tanatólogo, y ante la pregunta de Vanessa sobre esa especialidad, le contestó que “era muy bueno que fueran con él”. Cuando esta madre menciona que es muy difícil ir al IMSS a alguna consulta, porque trabaja todos los días, contundente le responde: “¡Pues ve en tu día de descanso, mija!”. Borbón, quien llegó en una de las ambulancias para traslados programados, mientras pacientes del Seguro Social esperan turno para ser transportados por esas unidades, externa sus recomendaciones basada en suposiciones religiosas. ¿Seguridad social? La joven madre ha tenido que lidiar no sólo con la incapacidad profesional de algunos de los representantes del IMSS, sino con el maltrato del médico familiar que, por ningún motivo, acepta que el pequeño Luis Gabriel está afectado en su sistema respiratorio y requiere atención personalizada de su madre. Por ello le ha negado la incapacidad laboral. Por si fuera poco, se ha quejado ante el director de la Clínica 37 del IMSS de que “la señora lo insultó”, sólo porque con su voz firme y fuerte Vanessa exige que le den incapacidad para cuidar ella misma a su hijo. El director del hospital, de apellido Montesinos, fue quien finalmente le proporcionó esa prestación, sin ningún estudio de por medio, pero no sin antes preguntarle si había insultado al médico. Nada más le ha dado la institución. Luego del 5 de junio, Vanessa de la Torre se ha convertido en una más de las madres afectadas por el incendio de la guardería ABC que hoy luchan por justicia, con miras a que, tarde o temprano, accedan a uno de los más elementales derechos constitucionales: el de la salud.

Anuncios

8 comentarios en “Vanessa, madre y enfermera

  1. No habia leeido esta nota, ¿ a donde se fue la razon? ¿Cuando nos avandono el amor? ¿Donde esta el respeto? que les pasa a los trabajadores del seguro social que cuando uno los conce por fuera parecen “personas” y cuando acude a esta intución para ser atendidos te das cuantas que no son seres Humanos, creeo que apenas llegana a ser “entes” que no estoy segura ahora que esten vivos o por lo menos no estoy segura de que tengan corazón. Al doc. lo ofende que una madre desesperada por la salud de su hijo le grite, una trabajadora social haciendo trabajo de psicologa, Dios nos ampare.

  2. Yo también soy usuaria del IMSS, pero por mi trabajo no podía llegar a las consultas para las vacunas de mi bebé…en Medicina General (perdon si me equivoco de nombre pero ya tiene un buen que no voy a la Clinica) se las ponían, pero cuando la enfermera me regañó por ir ahí en vez de atender mis citas, fue la última vez que me paré ahí…he de joderme todo el día trabajando, pero mi bebé tendrá sus vacunas con el pediatra particular en un horario en el que yo pueda asistir, porque si dejo de trabajar, quien les paga su cuota? Miles estamos igual, pagando médicos particulares porque el IMSS solo es corrupción, malos tratos y gente inepta.

    En Ingeniería tenemos un dicho “Diseñamos pensando en lo peor, esperamos lo mejor” Esto es, ponemos todas las medidas de seguridad necesarias esperando que no se necesiten…si eso se hace en una planta Química que solo son fierros, por que no se ha de hacer en una Guarderia, Estancia Infantil, escuela, centro comercial u Hogar?

    Decía mi agüe que todo lo malo pasaba por agachón, por confiado y por borrego. Ya hay que empezar a sacudirnos.

    Saludos. La Diana

  3. ESTA NOTA YA LA HABIA LEIDO
    OSEA COMO KE PENSABA TENER UN HIJO DENTRO KEMANDOSE Y POR PENSAR EN EL Q NO SE ESTABA KEMANDO NO ENTRO QUE POKA MADRE POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS

    • Chencha ojala y nunca pases por la situación que estan pasando todos los papas de la guarderia y que si lo llegas a pasar tu cerebro te deje reaccionar de la mejor manera y puedas sacar a tu hijo de un incendio, bien dice el dicho no escupas al cielo por que no sabes que te puede devolver.

  4. Hola lacrox:

    Quisiera saber que padres pertenecen a cada grupo ya que esto lo he preguntado en el movimiento 5 de junio y no me han contestado la pregunta

    • Buena pregunta Marian. No tengo la lista, sería fácil dar con ella, pero lo que si te puedo decir es que son varios grupos.

      Al principio eran sólo uno. No sólo los padres, sino también la sociedad, muy al principio. Los padres estaban muy dolidos en un inicio, por lo que fue la sociedad la que organizó las marchas. Ellos actuaron por inercia.

      Incluso, al principio era sólo una organización: Angeles en Espera. Aunque fue por muy poco tiempo, ya que fue a partir de la primera marcha que comenzaron a verse los grupos.

      Claro que había padres que nunca pertenecieron a ningún movimiento.

      Pero la primera división en forma fue entre los que tenían los niños vivos con secuelas y entre los padres cuyos niños ya no estaban con nosotros.

      Luego cada uno de esos grupos comienzan a dividirse. Entre los padres de los niños con secuelas comienzan a verse las primeras muestras con las visitas de las personas del IMSS, ya que a algunos les llegaron más rápido que a otros los apoyos y las mismas personas del IMSS les pedían que no pertenecieran a ningún movimiento. Así teníamos los que si recibían apoyos, los que no y aquellos que seguían fuera de la ciudad, por ejemplo en Shriners, y que al llegar optaron por acercarse o no a algún movimiento.

      En lo que se llamó movimiento 5 de Junio, para mi las divisiones eran ya visibles hacia Octubre. Claro que desde el inicio algunas personas no actuaron como el grupo esperaba y se separan, pero para finales de Septiembre ya se podían identificar a 3 subgrupos cuyas diferencias también eran los apoyos que unos si veían y otros no, y ya había recelos.

      Entonces, como puedes ver, grupos hay bastantes. Ninguno de ellos aglomera un número de integrantes que sea mayoría. Hay intereses comunes que deberían ser los que los unieran, por ejemplo el dolor, sólo el dolor.

      Pero es más lo que los separa y los grupos más visibles, como 5 de Junio y Manos Unidas son los más mediáticos, por eso parecieran ser mayoría.

      Pueden ser criticados, vaya que tienen de donde, pero tienen que ser vistos como grupos de personas con un dolor inmenso que nadie quisiera para sí ni para alguien más. Al menos nadie que tenga corazón.

      Hay estires y aflojes entre ellos, es lamentable, pero es natural. Siempre todo mundo cree que le asiste la razón y cuando a eso le agregamos el dolor, esperamos que si sufrimos el mundo también lo haga con nosotros, el que no comparta nuestro dolor es un traidor o un enemigo.

      Entiendes que cada quien vive su dolor de diferente forma, así como sus alegrías y placeres. Así que al final cada quien estará sólo y se enfrentará a sus demonios.

      No veamos las separaciones como derrotas, cada día es una batalla nueva que librar para cada uno de ellos y cada quien elige sus armas. Así que hoy están juntos algunos, mañana seguramente no, cada quien estará sólo. Pero llegará el día para algunos de ellos que puedan voltear hacia el pasado y verán que el dolor ya no está, ha desaparecido, entonces son ellos los que abran salido del infierno y de ellos saldrá alguien con la mente clara y el corazón tibio y encontrará perlas donde hubo lágrimas.

      No te preocupes quién pertenece a qué grupo. Es tan cambiante la respuesta. Algunos ya cruzaron el río estigio aunque los veas caminar. Mejor observa quien se va hundiendo cada vez más en su infierno personal o quien va venciéndolo. A los primeros no se les puede ayudar, por que no quieren ayuda. A los segundos búscalos, veras que compartirán contigo esas perlas de sabiduría que ellos mismos están descubriendo.

      • Gracias Lacrox por la respuesta yo pense que solo eran 2 grupos pero como me dices ya son varios los grupos aunque con una meta en comun buscar justiia por los niños que murieron y por que estan vivos.

        O sea que el movimiento 5 de junio solo alberga a los papas de los niños que fallecieron o tambien de los que sobreviven, en alguna ocasión me causo curiosidad al ver en la tele que solo 10 papas habian estado en entrevista con el presidente en los pinos y de ahi me entro la duda de saber quienes pertenecen a que grupo, ojala y pronto puedan superar todo esto.

        Y los papas que cobraron el bono que les dio el gobierno también pertenecen a un grupo y a la sociedad parece que se les ha olvidado la tragedia ya que veo que casi ya no los apoyan o solo es mi imaginación, al igual los papas ya casi no entran a la página de ángeles en espera ya que a veces entro yo y en la página casi nadie comenta nada, ojala y pronto termine todo esto para ellos.

  5. En el 5 de Junio están padres que perdieron a sus hijos. No todos ellos, sólo algunos. Cada vez son menos.

    Los padres que cobraron el 1er bono, el de Bours, fueron tanto padres con hijos fallecidos como con problemas graves. Aunque principalmente de los primeros.

    Como bien puedes observarlo nadie tiene esa lista, incluso entre los mismos grupos no saben a ciencia cierta quienes son, lo que crea un ambiente de desconfianza.

    La página de ángeles comenzó como un movimiento ciudadano por la tragedia ABC, luego me quede a solas con ella, a la semana. Y la transformé en un altar virtual para los niños, dándole rostros, nombres. Que perduren y se queden en la conciencia colectiva, no solo entre sus allegados.

    Después se le anexó una nueva misión, que sea un lugar donde la gente apoye a la gente. Esta fase no se ha desarrollado, pero ya se está trabajando. No importa si no participan, los rostros de los niños seguirán ahí para recordarnos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s