Y más, y más, y más…

Ya lo sabíamos, solo que duele irlo comprobando poco a poco. Vivimos en un cementerio. Hemos sembrado el país de cadáveres, y se cosecha lo que se siembra.

Hemos permitido que la persona que elegimos para administrar los recursos de todos haga con ellos lo que se le plazca impunemente. No es culpa del que llega, es culpa nuestra. Y la codicia de la persona pública es imitada por la persona privada ya que se quiere, se desea lo que se ve y en este país vemos grandes fortunas a la sombra de negocios corruptos y hemos creado una generación de insensibles que no les importa la vida ajena con tal de tener un poco de aquello que es objeto de su deseo y se adquiere con dinero.

La democracia no funciona en México. No va a funcionar. ¿Cómo puede algo que se ve tan bien en otros lados ser tan malo en este?

Pero no hay ángel tan destructivo como la codicia. Al final, él lo quiere todo, ellos creen que pueden controlarlo al llegar a un puesto o posición, pero la codicia no es una serpiente a la que se le puede encantar.

Seguiremos eligiendo entre ellos, entre lobos de un color o lobos de otro, y seguiremos, como rebaño de ovejas, siendo devorados por los que elegimos. ¿Cómo culpar al lobo cuando es la oveja la que se ofrece de cena?

Vivimos y mantenemos un territorio al que llamamos país, pero que en realidad no es más que un predio de caza. En el hacen los países experimentos económicos y sociales y nosotros hacemos que todos los días sean 2 de noviembre y todavía nos enorgullecemos de ello. Cada pueblo, cada ciudad, cada puerto a lo largo y ancho tienen historias de terror que contar, y ya no son de fantasmas coloniales, ni de lobos comiéndose a los niños, son de muertos de cada familia que se han ido por que nos permitimos vivir en corrupción.

La barbarie habita en nuestra casa y la presentamos al vecino con orgullo. ¿Cuántos muertos más necesitamos?

Es hora del sentido común, de recuperar un país que se nos ha ido de las manos por que dejamos que otros se ocuparan de lo que es nuestro. Las leyes que establezcamos para controlar a los servidores públicos deberán ir orientadas principalmente a controlar la codicia humana para acabar con tanta muerte, con tantas desgracias. Y poder de esta manera ofrecer algo que no sea una selva llena de barbarie y sin futuro.

1924352_582405375211439_2467996474427019884_n

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s