Crueldad…continuación

Voy a contar en que consistió uno de los más famosos experimentos realizados en el pasado siglo. Los aficionados a la psicología seguramente ya lo conocen. Es interesante.

El experimento trata de explicar la comportamiento de obediencia del ser humano. ¿Porqué obedecemos?
Los niños obedecen por miedo, por respeto, por costumbre… por ignorancia (debido a la poca experiencia) pero los adultos… ¿Por qué un adulto obedece una orden absurda o en contra de sus principios más profundos?

La investigación se basa en algo (que al menos yo he pensado muchas veces) como la altísima concentración de seres crueles en los ejércitos de Hitler. ¿Cómo se juntaron tantas personas iguales y capaces de semejantes atrocidades? ¿Es posible tal coincidencia? (no voy a entrar en este momento a si el holocausto existió tal y cual nos dicen o ha sido fabricado)

Pues, esa pregunta que tantas veces me hice, que en ocasiones me hacía dudar sobre la bondad del ser humano…. sobre la predominancia del bien sobre el mal… quedó bien explicada en este experimento, que el profesor Stanley Milgram, adjunto de psicología de la Universidad de Yale, llevó a cabo en Conneticut en junio de 1961.


Milgram era de la opinión que el ser humano sometido a cualquier situación particularmente persuasiva era suceptible a dejar de lado los preceptos morales y cometer atrocidades en cumplimiento de una orden.
Para ello puso en marcha un engaño psicológico… “La máquina de electrocutar” Falsa pero muy convincente.

Un nave grande y desvencijada en un callejón lateral de la parte antigua de New Haven va recibiendo a cientos de voluntarios reclutados de diversas maneras por Milgram… Ofrece 3 dólares 75 centavos por prestarse a un experimento, en principio inofensivo para el sujeto que lo realiza.

El conejillo de indias (lamemosle así, para entendernos) se encuentra un hombre (Milgram) vestido con su bata blanca y un ayudante joven le acompaña.
Tome asiento, le dicen mientras ponen en su mano los tres dólares setenta y cinco centavos acordados.
Este es un experimento, le explican, que consiste en el aprendizaje por el castigo…

Al tomar asiento, el conejillo, ve una ventana delante de él que se asoma a otra habitación, con una extraña silla, llena de correas. A su derecha un artilugio lleno de pulsadores y números ascendentes sobre cada uno de los interruptores.

Es muy sencillo, continúa el profesor, una persona se sentará en la silla que está viendo en la habitación contigua. Usted podrá verle, el sujeto sentado solo ve un espejo.

Esa silla está conectada con unos puntos eléctricos que usted controlará desde esta máquina, señalando el extraño artilugio a su derecha.
Se trata de ir haciendo preguntas al sujeto. Cada vez que la respuesta sea errónea, usted deberá pulsar para dar una descarga eléctrica, de manera ascendente… El último pulsador indica un voltaje de 450, el primero 15, 30, 45…
El conejillo es advertido que llegar a la última descarga puede ser mortal…

Desde luego, el hombre que es sentado en la silla es un actor que hará lo posible, con sus gritos y aspavientos, para que el conejillo se apiade de él y deje de pulsar aquello que le produce tanto dolor.

Se muestra una pequeña descarga en el conejillo (la más leve, pero algo dolorosa) para que compruebe lo que las descargas provocarán en el interrogado.

La preguntas comienzan…. los fallos se suceden… y las descargas también…

Los terribles resultados de este interesante y cruel experimento arrojan que, entre el 62 y el 65 por ciento de las personas, aplicaríamos las descargas hasta la muerte del sujeto… solo porque se nos ha ordenado.
Un estudio que hace pensar que sólo en 37 o 38 ocasiones, el ser humano es capaz de levantarse y negarse literalmente a matar a un inocente que no conoce de nada.

¿Es el ser humano, en definitiva, un pequeño ratón incapaz de alzar la voz? ¿Incapaz de rebelarse, ni por la vida de otro ser inocente?
Qué triste…
En frío, es muy fácil decantarse por una postura… Pero ahí están los resultados.

Probablemente más personas de las que te imaginas van a presionar aquel botón del post anterior muchas veces. Aunque la pregunta dice que morirá un ser humano, nunca hace distinción por lo que puede ser cualquiera, desde la persona más indeseable, hasta un hijo, o uno mismo.

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2 comentarios en “Crueldad…continuación

  1. De hecho Lacrox, ese “botoncito” si existe, y se utiliza mucho, demasiado para mi gusto.

    Se usó cada vez que alguien le avisaba a los dueños de ABC que habría una inspección.
    Se usó cada vez que los papeles de inspección se rellenaban y firmaban falsamente.
    Se usó cada vez que los inspectores se hacían de la vista gorda.
    Se usó cada vez que las coordinadoras de las guarderías (empleadas por el IMSS) “ayudaban” de una forma un otra a las directoras, y por ello ahora al menos una de ellas pide reciprocidad …

    ¿Le sigo, o ya me expliqué?

    ahí no fue por un millón de pesos, tristemente la vida y secuelas de tantos niños, se vendió por menos, y toda esa turba (inspectores, coordinadores, etc.. ) actuaron quizá siguiendo una orden (como dice el texto) a veces, y otras veces por motu propio (para usar terminos eclesiásticos), quizá con eso incrementaban un salario que, no les alcanza para llevar el pan a su casa (sin ser justificación) y a base del sufrimiento de tanto pequeño alimentaron tanto tiempo a sus propios pequeños.

    Lo mas triste, es que sigue pasando, lo puedes ver

    … noche tras noche en los principales boulevares, o en cualquier calle, cuando por el simple hecho de circular a esa hora ya eres “sospechoso” y sin cometer ninguna infracción de transito la policia te detiene, solo para verificar si no eres objeto de sacarte un soborno, y así completar la cuota que les piden sus jefes, y a estos los suyos, lo que no se es hasta que nivel jerárquico es la mochada, ya que cuando consiguen un soborno, proporcionan una “clave” para que si otro policia para al mismo sujeto éste ya vaya inmune y no le cobren dos veces, así de organizados están, tienen al menos dos claves diferentes en base al sector de la ciudad, una clave para el norte y otra para el sur, y las cambian al cambiar el turno.

    … a cada rato cuando te falta algún documento para obtener tu licencia, o para que te ayude a pasar un examen (local y federal), y siempre existe “alguien” que te conecta con “alguien” para ayudarte a sacar el trámite previa gratificación.

    … hay un largo etc .. en el cual me pueden ayudar

    Y sigue muriendo gente a causa de oprimir ese botoncito… y el que pongo a continuación es ejemplo ficticio:

    -La familia que fué atropellada o chocada por algún conductor borracho que pudo o no haber ya traído la clave del dia o que obtuvo la licencia sin cumplir los requisitos.

    ¿Cuántas veces habremos tocado ese botoncito sin darnos cuenta?

    • Vigil ese es el proposito del blog, darnos cuenta que el detonador es un boton que presionamos diario y parecia insignificante y como buenas personas nos autodisculpamos por que no nos pagaron el millon de pesos y liberamos nuetra conciencia.

      Pero esa insignificancia costo una vida y jamaz lo supimos

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