Libertad

la-libertad-ama-la-justicia-fdLa libertad es amante de la justicia en un sentido estricto. Una de las principales características de la existencia de la primera es el cumplimiento de la segunda.

No podemos sentirnos libres donde la justicia no se impone por la ley. En un país donde denunciar secuestros es sentencia de muerte, donde defender la dignidad implica una posible amenaza a la vida y donde incluso el responder a una grosería de tránsito conlleva a ser intimidado por personajes salidos de las peores novelas policiacas latinoamericanas,simplemente no se puede vivir.

La comunidad menonita de Galeana, Chihuahua ha perdido a varios de sus miembros por secuestros. Pidiendo justicia y encabezando marchas, Benjamín Lebarón fue asesinado hace dos días. ¿Su pecado? Pedir justicia y aplicación de un estado de derecho. Pagó con su vida.

Cuando las leyes son letra muerta la libertad no existe. Las leyes no son otra cosa que un flaco y leve intento del hombre para imponer decencia en el comportamiento general, para imponer esos pequeños preceptos de “no hagas a los otros lo no que quieras que te hagan a ti” que tanto nos trataron de inculcar nuestras madres y abuelas.

Es la decencia la que buscamos para nuestros hijos en su comportamiento y en su vida, por que sabemos que es la única manera en que esta es digna de vivirse. Cuando no respetamos las leyes o cuando las torcemos estamos socavando los principios de decencia por los cuales fueron creadas, pero más allá aún, estamos minando nuestra libertad.

Un Estado donde la justicia es sinónimo de venganza y no de derecho, seguramente es un lugar donde los reaccionarios habitan y también controlan. Cuando un experto en secuestros es secuestrado los delincuentes se mofan de la justicia. Cuando 48 niños mueren calcinados y no hay responsables enjuiciados, la burla es aún más grande. Y cuando las víctimas utilizan las leyes para tomar venganza, la burla se ha acabado, hay que ponerse a llorar.

Es imperativo que las leyes y normas de convivencia sean respetadas y se hagan respetar. Necesitamos convertirnos en ciudadanos comprometidos con un sólo interés, el de nuestra propia nación. Y de esta manera nuestra libertad está garantizada y no un remedo de ella que se asemeja más a una anarquía que a una democracia.

La libertad es una entelequia, un fin en sí misma. Se logra a base de justicia y sin ella no existe. No somos libres en un lugar donde se impone la ley del poderoso, del más pudiente, donde la justicia no es más que una prostituta que subasta a la mejor oferta. Somos esclavos en nuestro propio país o, en el mejor de los casos, somos habitantes de una prisión que desde dentro hemos ayudado a construir.

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2 comentarios en “Libertad

  1. YO CREO QUE ESTE ARTICULO TIENE TODA LA RAZON YA QUE LOS DERECHOS HUMANOS SON INUTILES SI NO TENEMOS LA LIBERTAD NECESARIA PARA APLICARLOS, PERO TAMBIEN CREO QUE ESTA JUSTICIA TIENE QUE VENIR DEL AMOR A DIOS Y AL PROJIMO, PORQUE SI BIEN LA LIBERTAD SE CONSIGUE NO ES PARA APLICAR EL PODER SINO PARA DECLARAR LA VERDAD FUNDADA SOBRE EL AMOR Y LA JUSTICIA

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