Cuando escribo no lo hago para contar algo, o para describir. Lo hago para convencer de una acción. Pretendo de manera humilde y regularmente idiota, generar una sinápsis suficiente para que el lector deje de ver por un momento desde su punto de vista y, subiéndose a la pequeña loma que hago con mi blog, observe de manera diferente.
No pretendo que mi punto de vista sea el que prevalezca, por que por muy acertado que pueda estar en cierto momento, seguramente este cambiará y también lo harán las opiniones, incluyendo las mías. Conforme he ido creciendo, llegó un momento en que ya tenía todas las respuestas, al otro día me desperté contento, sólo para enterarme qe alguien ya había cambiado las preguntas.
Pero en esta ocasión quiero escribir de una constante. No de algo temporal o variante. Y al mismo modo pretendo que sirva para que actuemos y realicemos un cambio. Que tomemos una acción.
Hay una nueva administración estatal en puerta y seguramente cometerán el mismo pecado que las mayoría de las administraciones en el país han cometido. Será un nuevo club de Tobi. Las mujeres se verán relegadas a papeles decorativos en su mayoría, sin faltar uno o quizás dos puestos de importancia, pero no más.
Hay dos especies de mamíferos muy cercanos al hombre, y al menos que alguien me corrija, sus más cercanos. El chimpancé y el bonobo. El primero no es el simpático compañero de Tarzán. Es un animal muy agresivo y caníbal cuando está en manada. Siempre están en discusión constante buscando el poder entre los machos. El bonobo es una especie muy tranquila, donde las discuciones entre ellos se arreglan con el jefe de la manada.
¿La gran diferencia? Los chimpancés viven en un patriarcado, los bonobos en un matriarcado. Son las hembras las que gobiernan la mandada y esta vive demasiado tranquilamente. Aunque hay rasgos sexuales entre ellos que a primera vista no comparto, como el pansexualismo, pero bueno.
Admiro a la mujer. Por muchas razones. No es vano discurso, es verdad. La critico pero del mismo modo que critico al hombre. Por que ambos tenemos maneras diferentes de afrontar la vida, y cuando la mujer se dedica a las cosas mundanas se convierte en un ser curioso y se gana estas críticas. Pero cuando es mujer completa, pensante, que actua, que siente y que le pone corazón a la vida, los hombres salimos sobrando.
Por que a la vida no hay mejor forma de enfrentarla que con corazón, con pasión. Y si alguien lo tiene de sobra, es la mujer. Es la pasión la que nos lleva a correr riesgos, a buscar nuevas metas, a ser irreverentes contra el estatus quo. Es el corazón el que nos obliga a buscar lo que anhelamos, a defender lo que queremos y no desfallecer en las peores circunstancias. Las personas que ponen corazón y pasión en la vida, no en el mundo, son las personas interesantes que hay que conocer.
El hombre intenta de manera muy estóica aparentar tener sentido común, pero es aburrido. La mujer inteligente asusta, por que el hombre no puede definirla, mucho menos dominarla con la única arma que le queda, la fuerza bruta. Fuerza que hasta ahora le ha permitido controlarla, venderla, vejarla, matarla. Verbos como ablación, mutilación, discriminación, violación, explotación, tienen a sus mejores representantes a la mujer.
En su sentimiento de inferioridad, el hombre hizo de la virginidad una virtud. Por que sabe que solamente acotando a la mujer podrá controlarla, ya que hasta antes de las pruebas de ADN, el varón no podía nunca saber si el hijo era realmente suyo y mejor escondía a la madre. Cuando la mujer sepa el gran poder que tiene entre las piernas escalará alturas impensables. Incluso quizás hasta Dios perdería su género para convertirse en un ser hermafrodita, o mejor aún, en una fémina, por que ella es la creadora de vida.
Quizás Dios mismo sea un vientre preñado de eternidad.
Pero por ahora el 80% de los refugiados en el mundo son mujeres, adultas y niñas. Por que son víctimas de la idiotez humana que utiliza la fuerza, no la inteligencia. De otra manera, ya se hubiera dado cuenta que la misma naturaleza ha seleccionado al género femenino para perpetuarse. El hombre en su estupidez ha querido pasar su apellido de padre a hijo, pensando que de varón en varón mantiene su estirpe. Pero la naturaleza se perpetúa por las mitocóndrias de las células femeninas, es fácil seguir el rastro de nuestros antepasados por el ADN de la mujer, no por el hombre.
Sabemos que el aborto fuera legal desde hace siglos si el hombre fuera el que cargara el embarazo. Son las mujeres el sector con el menor nivel de educación, menor ingreso salarial, menores oportunidades de trabajo. Se han conseguido avances, pero basta caminar por el centro de la ciudad para ver su explotación y marginación a pesar de ser el 50% de la población. Al menos.
En algunos países se mata a las niñas recién nacidas por que la ley nomás permite tener poca familia, y se selecciona mejor a los varones. Se envía a la escuela al varón, la mujer se queda en casa. Desde pequeñas se les da en casamiento a personas que podrían ser sus abuelos. Se les vende, se les intercambia, se les prostituye. O se les mata en nuestra propia frontera por miles sin que el gobierno haga nada.
Millones de mujeres viven una vida de terror, por que su padre o esposo las golpeará por cualquier motivo. Las violará o la prostituirá. Se les obliga a ocultar cada parte de su cuerpo por que son una tentación, sin ver que la tentación está en el que mira, no en el que enseña.
En Calcuta, la Madre Teresa cuidaba a “los más pobres de los pobres” y más del 90% eran mujeres. 2/3 de las labores en el mundo son hechas por mujeres, pero ellas perciben el 1% de ingreso mundial.
Si le damos a la mujer todas las oportunidades y herramientas para educarse y prosperar. Si le damos el control sobre sus ingresos y les abrimos el campo laboral, tendremos mejores familias, mejores ciudades, un mejor país. Es un hecho que los países que han logrado mayor prosperidad económica y cultural, son aquellos en que la mujer se integra en todos los niveles.
Por el contrario, los países que las relegan a papeles reproductivos y del hogar, son los más retrasados. Al igual que aquellos donde se crean esposas con títulos universitarios dando la apariencia de oportunidades a la mujer. Es un machismo aderezado con letras.
Mientras sigamos teniendo una Dirección de la Mujer en el Gobierno Estatal, las estaremos relegando a una minoría, cuando ellas son la mayoría. Si queremos en verdad prosperidad y paz en nuestro Estado, tenemos que limpiarles el camino de todo guijarro y darles todo el apoyo para ocupar puestos de importancia y no sólo puestos de ornato donde son amantes disfrazadas de secretarias o asistentes.

El más bajo de los hombres tiene a alguien a quien abusar, su hija, su esposa o quizás su hermana o madre. El más jodido de los hombres tiene a alguien mas jodido que él para abusar, una mujer. Ese es el lugar que le hemos dado.
Necesitamos un cambio en nuestra forma de vida. Hasta ahora el varón es el que ha construido la sociedad y puede verse el desastre que ha conseguido. Si queremos ese cambio necesitamos que la mujer comience a ocupar puestos de decisión. Que jueguen un rol más activo. Necesitamos también que ellas dejen de pensar en implantes y antiarrugas y pongan en la sociedad y sus pequeños espacios feministas, lo que mejor tienen. No, no son su pechos sus piernas o su sexo. Sino su corazón y su pasión.
A los panistas se les ha relacionado con el conservadurismo, y por ende con la misoginia. Pero la idiotez no es privativa de un partido, es más bien de género. Yo no vi a la esposa de Padres en la campaña. La vi en algunas fotos y me pareció que si hubiera buscado más ocasiones con la prensa su esposo se hubiera ganado más votos. También se que estuvo delicada de salud al final de la contienda. pero espero que no sea un signo de un comportamiento machista el que se haya decidido no publicitaria más. Por que el más macho se ve reducido ante una mujer inteligente, y necesitamos muchas de ellas para quitarles el poder a los idiotas y dárselos a los que con pasión y corazón busquen las cosas que hacen la vida digna de vivirse.
Comentarios recientes